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Tabaquismo y ejercicio

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Hoy en día todos saben los beneficios que trae el realizar actividades deportivas y ejercicio a nuestro cuerpo, pero ¿qué pasa cuando el que lo realiza es también fumador? Algo que es más común de lo que uno pensaría.


Existe la creencia popular de que el ejercicio elimina los efectos nocivos que puede provocar el tabaquismo, pero nada se aleja más a la realidad pues en los fumadores que realizan ejercicio se ha llegado a observar daños y efectos similares a los fumadores que no realizan ninguna actividad.

El cigarro contiene aproximadamente 4027 químicos, de los cuales al menos 60 se ha demostrado que son cancerígenos.

La nicotina y el alquitrán son los principales activos más dañinos para el organismo. La nicotina es un poderoso estimulante que está dentro de las drogas más adictivas junto con la heroína y otras; a ambas se les relaciona con la producción de radicales libres, los cuales inducen el estrés oxidativo, la principal causa de una enfermedad arterotrombótica. 

El alquitrán destruye los alveolos pulmonares provocando a la larga efisema pulmonar, una enfermedad crónica degenerativa que produce disnea a pequeños esfuerzos llegando incluso a incapacitar.

La nicotina produce un aumento en la frecuencia cardiaca y a su vez de la presión arterial, lo cual genera un mayor consumo de oxígeno para el corazón debido a que tiene que esforzarse más, lo cual produce hipertensión arterial y enfermedades cardiacas.

El monóxido de carbono es otro componente muy dañino del cigarro, pues se une a la hemoglobina, encargada de transportar el oxígeno en la sangre, pues es más afín que el oxígeno a los receptores de la hemoglobina desplazándolo y formando carboxihemoglobina.

Es la carboxihemoglobina la principal causante de problemas a corto plazo para los deportistas, debido a que al desplazar al oxígeno no permite el libre intercambio de gases en el aparato respiratorio, alterando así el transporte correcto y necesario de oxígeno para los músculos, provocando una relativa hipoxia, provocando una fatiga en el músculo antes, durante y después de la actividad deportiva, pues también tardará más tiempo en recuperarse.

Es importante nombrar que la nicotina favorece a la aparición de trombos debido a que facilita que se adhieran las plaquetas a la capa interna de los capilares arteriales. Todo lo anterior contribuye a una alteración del sistema circulatorio y la correspondiente irrigación de los tejidos.  Si a todo lo demás le agregamos el hecho de que Puebla es una ciudad con altitud considerable y por lo tanto el oxígeno en el ambiente es menor que a nivel del mar, el panorama se complica aún más para los deportistas fumadores, pues todo lo anteriormente descrito ayuda a incrementar las posibilidades de sufrir enfermedades respiratorias crónicas, enfermedades arteriales e incluso hasta una muerte súbita debido a que durante la actividad deportiva requieren más oxígeno y por lo antes descrito, como la formación de la carboxihemoglobina, llegan a poner en riesgo su vida.

 Pero no todo está perdido, el dejar de fumar ayuda desde las primeras horas a mejorar el panorama de salud.

Se ha demostrado que a las  2 horas de dejar de fumar la frecuencia cardiaca y presión arterial se reducen a niveles normales.

A las 12 horas el monóxido de carbono disminuye considerablemente del organismo aumentando los niveles de oxígeno en la sangre.

A las 24 horas el dióxido de carbono comienza a eliminarse de cuerpo y los pulmones expulsan las mucosidades y comienza a disminuir considerablemente el presentar un infarto al miocardio.

A los 3 días el cuerpo ya ha eliminado la nicotina del cuerpo y a las 3 semanas ya se puede realizar actividad deportiva sin fatigarse o quedarse sin aliento, lo cual ayudará considerablemente al organismo a recuperarse más rápidamente de los daños.

Al año de dejar de fumar se reduce un 50%  adquirir enfermedades cardiovasculares y tras 5 años el riesgo de un accidente cerebrovascular se equipara a los no fumadores.

El riesgo que más tarda en disminuir es el de padecer cáncer pues al tener 10 años de no fumar, se reduce en un 30% y después de 15 años en un 50%.

Pero como dicen los especialistas “A más años dejando de fumar, más se aleja uno del cáncer”.

 

Referencias:

VILLENA FERRER, Alejandro et al. Factores asociados al consumo de Tabaco en Adolescentes. Rev Clin Med Fam [online]. 2009, vol.2, n.7 [citado  2015-04-28], pp. 320-325 .

Vaquero-Cristóbal, R.; Isorna, M.; Ruiz, C. (2013). State of tobacco consumption and its relationship to physical sports practice in Spain. Journal of Sport and Health Research. 5(2):131- 148.

Vazquez F. Ramirez Venegas A. Sansores RH Impacto de tabaquismo en el rendimiento físico. Resultados de la IV Carrera contra el tabaco.

 

Sansores RH, Pare PD, Abboud R T. Acut effect of cigarette smoking on the carbon monoxide diffusing capacity of the lung Am Rev Respir Dis 1992, 146-951-958.

 

Cooper KH, Gey GO, Bollenberg RA Effects of cigarette smoking on endurance performance. JAMA 1968, 203 (3) 123-126.

 

 

 

L.T.F. Nicole Poisot Dupont

Nicole.poisot@clinicarecovery.com

 

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